domingo, 17 de enero de 2010

SÓLA NO





A veces,
cuando estoy triste,
me acuerdo de mí;
de lo feliz que soy cuando soy feliz.

Me enardezco por cada palabra,
por cada gesto,
por cada risa que sé dar sin fingir
y me hago grande,
enorme…
como cuando sea mayor.

Tengo mil vidas que vivir,
aquí ,
conmigo…
y las puedo compartir,
a veces,
contigo.

Cuando tambaleo,
salgo a la calle un sábado
y todo gira
(como el mundo: giratutto…)
y suena Iván,
con Pereza.

No quiero nada más que las palabras,
sin silencio;
hoy no cuenta…

No eres especial,
sólo cuando lo eres;
no tienes más ni menos
y sabes vivir…
el añil de mi arcoíris.

Dejé a Dios de lado
en la puerta del lounge pub

-adiós-


Te busco cuando me encuentres,
te encuentro cuando me buscas;
sin despedidas,
siempre con menos,
o con más…

Por una vez,
tal vez,
tengas la razón:
no hay nada menos efímero que ambos…

Tú más que la carne,
yo más que el amor…

De la soledad de uno viramos a dos
“sólo no puedes, con amigos, si”


(MARIAPAHN, LA MAYOR)

P.d: ¡ por los actos de amor!



miércoles, 6 de enero de 2010

ESPUELAS


Las manos se pegan en las mesas,

los cristales nos rodean

y los niños revolotean

por entre mis oídos y mis pestañas:


hay un bebé,

tres adolescentes que comen hamburguesa

y dos madres, más tres padres

que refunfuñan y sonríen a la vez.


… demasiada luz…


No sé seguir el camino,

ni el de las risas ni el de las lacras;

no sé ser astuta aquí porque ando perdida;

nadie me ve,

soy lo que queda entre el dedo índice y el pulgar …

hoy tal vez desapareciera

o le pidiera a los magos la fuerza,

la que me falta para arrancarme las espuelas

y salir corriendo.


Hay platos que andan por encima de mi cabeza,

ilusiones que me encargué de joder

y más ganas de más sin poder remediarlo.

Voces extrañas,

rasgos que se hacen abstracción

y, supongo,

gente como yo:

desesperada.


Juego a recorrer con la vista cada uno de mis gritos

y nadie me escucha,

ya ni siquiera los locos;

quizás fue que me rasgué demasiadas veces

las vestiduras y perdí,

era una opción.


La tele se hace enorme

y enturbia los iris,

el humo no me molesta porque no hay

y yo,

me muero por un cigarro.


… demasiado miedo…


No quiero más nada de lo que soy

¡lo he decidido!


Algún día dejaré de manchar las venas de los demás

y me fabricaré unas propias

para arañarlas,

expandirlas,

estrujarlas

y sentirme en ellas decadente…

Apaciguarme en mí,

sin nadie,

solas yo y las putas,

... PODER APAGAR LA LUZ CUANDO QUIERA

Y SALIR CORRIENDO.



(Maríapahn)



domingo, 27 de diciembre de 2009

Pensamiento en la Alhambra


Voy a apretar fuerte las palmas de las manos
contra una de estas escrituras sobresalientes,
para que me quede el mayor tiempo posible,

tu recuerdo,
en mí.

domingo, 13 de diciembre de 2009

EL VIAJE

Llegué al colegio el año que viene y me tuve que cambiar los calcetines dos veces porque decrecí dos centímetros. Colgué la mochila ayer y, antes de ayer, cuando la he cogido para ir hoy a casa de mi hijo a hacer los deberes, no tenía nada de nada; sólo estaba llena de billetes verdes de 500 euros. Los he tirado porque no me hacían falta para nada, los he sacado rápido y los he dejado fuera, dentro de mis bolsillos.

Me he sentado debajo de la silla y he escrito con las dos manos, el ordenador funciona mejor con los portaminas del 0.7, la letra verdana casi no me gusta, es difícil entenderla; es letra de médico cuando la hace mi nieto.

No sé bien qué hago aquí, sentada encima de la tele, me he vuelto a perder Barrio Sésamo, aunque el episodio de mañana acabo de encontrármelo paseando por el recibidor de esta casa que no sé bien de quién es…, casi siempre me pasa algo extraño cuando te vas… ¿cuándo fue la última vez: ayer, hoy, te has ido…?

CLIC

…Estoy medio dormida, esta sensación de letargo cuando me siento en el sillón al llegar a casa, me sofoca. Me cuesta subir las escaleras con las bolsas en la mano, abrir la puerta y llegar, sólo llegar; dejar el bolso, el abrigo, la bufanda, los trozos de mí que se han deshecho y buscar: casi siempre a ti o a tu sonrisa marcando todos los quicios de las puertas, de las ventanas, de mi frente y mis manos… Buscarte en nuestros colores o debajo de la cama.

Estoy contenta, tengo días de color gris y otros, como hoy, llenos de victorias aunque no estés; te echo de menos ¡si! pero puedo renunciar a esta añoranza que me impregna las letras cuando te has ido y cambiarla por luz, por mar, por la vida que me has enseñado a amar contigo cerca o no... Y me dejo llevar, siempre me queda el mundo rojo en el que todo es alrevés para que cuando regreses de este viaje laboral pueda contarte que, tal vez, perdí la cabeza sin tenerte cerca. Tú sonreirás, mientras me besas la frente y me convencerás de que la locura no soy yo, es sólo un reflejo de la soledad, una sensación finita... que ya estás conmigo y NADA, podría hacerme daño.

CLIC


(MARIAPAHN)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Rito

El cuerno negro sonaba una vez mas, la alegría que llenaba nuestros oídos se demostraba con el éxtasis que mostraban nuestras piernas. Saltábamos, bailábamos, nos agredíamos y pellizcábamos, dejando el trance cuando paraba el sonido proveniente del objeto.
La K de Dios se refugiaba, El cuerpo inglés entretenía la espera pintando y yo permanecía quieto esperando recuperar el cuerno, la danza, la mirada al cielo.

-¡¡¡Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!
-¡¡¡Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!

El brinco se hizo mas violento, hacíamos una piña revolcados, uniendo nuestras manos de diferente tamaño. Golpes, llantos, suelo....

-¡Un bichooooo!, gritó El cuerpo inglés arrastrándose hacia el.

La K de Dios se alzó para poder verlo mientras El cuerpo inglés y yo, tapábamos el insecto seco y muerto que había quedado olvidado bajo las piedras.
Sin pensarlo y sin ruido ya, recogimos y llevamos hasta Carnívora su nuevo manjar, su sangre que prometíamos cada noche ofrecerle.
Había que acercarse despacio, sin ruidos ni alteraciones, haciendo una fila en la que El cuerpo ingles y la K de Dios quedaran protegidos tras mi viejo y protector caparazón. Ahí estaba, abierta, ciega y sedienta de cualquier cosa que posáramos en su boca.
Dos pasos adelante y ¡zas!, cerró sus dientes mientras atónitos los tres imaginábamos si fuera nuestra mano la que estuviera en ese lugar.

-¡¡¡¡¡Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!
-¡¡¡¡Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!

Sonó a barco, a tripulación entrante en puerto. La K de Dios volvió a refugiarse, mientras que El cuerpo ingles me dijo al oído que me regalaba el cuerno negro.

Leyenda:
- La K de Dios: Es Claudio.
- El cuerpo inglés: Es Vladi.
- La Carnívora: Planta de pequeño tamaño, eso si, carnívora.
- El cuerno negro: Armónica negra.



(JTown)

martes, 17 de noviembre de 2009

VISTAS 2


Decían que era nuevo en el lugar, que llevaba poco equipaje y que la mirada era extraña: mitad dulce, mitad atormentada (las lugareñas tenían un sexto sentido para descifrar las miradas recién llegadas, de eso no me cabía ningún tipo de duda).

Yo no había reparado en que existía, mi maleta andaba demasiado llena de vicisitudes últimamente y el calor sofocante de mi vivienda me derretía el instinto, el sentido común y hasta la vista. Dibujar frente a la iglesia se había convertido en mi objetivo diario, la gente que pasea por allí es variopinta y no suele tener nada que ver conmigo y, eso, es lo que busco (uno de mis sueños). Así que si él, el viajero; llevaba muchos días allí, mis pupilas y mi psique andaban tan distraídos que ni siquiera habían escuchado a los viejos cuchichear y elaborar tesis magistrales acerca de su procedencia.

El martes que descubrí que existía, era un martes plástico, un día absurdo en los que dibujar resultaba tan extrañamente imposible que sólo quedaba mirar al infinito, esperando que el azul cian se uniese a los ocres; eso o correr despavorida buscando los recuerdos, las razones por las que me mantenía aquí… Y eso, no formaba parte de mi plan. Así que en mi gran acto de otear el horizonte y cuando más ensimismada me hallaba, descubrí que alguien me acompañaba el gesto. A mi izquierda un hombre de talante serio y zapatos gastados miraba el mismo infinito que yo, dejando su labor un instante para dedicarme una sonrisa y seguir elaborando colores abstractos en la inmensidad de lo que nunca acababa…

Cuando intuí que acabó porque la luz embebía sin dar cancha; se levantó, agarró su mochila con una mano y me dedicó la mirada más libre que nadie, jamás, me había regalado.

No supe más de él, ese día desapareció. Busqué como loca, alguna pista, una sola que me llevase a él y pudiese concederme el honor de regalarme su nombre. En mi búsqueda, sólo una mujer de moño blanco y delantal negro supo decirme el nombre: “EL ALADO”…, lo llamaron así porque creyeron que marchó volando.

Yo me empeñé en saber dónde estaba, soy perseverante y casi nunca me acuerdo de que hay cosas que jamás podré lograr; pero cuando volví a mi sitio, el de la iglesia… supe que “EL ALADO” se fue volando, no podía hacerlo de otra forma; se marchó libre hacia el norte, él también tenía recuerdos magenta y los dejó escritos en el resto de dibujos que me quedaron por hacer y en todos y cada uno de ellos, aparecía su nombre sesgando los cielos, atravesando rostros, apaciguando dolores. La libertad se escapaba de mis pinceles como escapó de ese rostro extraño, mitad azúcar, mitad tormenta.

(Mariapahn)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Vistas

Mi viaje empezará por sorpresa,la noche se hará mañana y pintará bocas con esta frase para contar que me he ido.
Los pasos sonaran huecos, y en mi suave caminar harán una melodía repetitiva y deseada.

Poco a poco.

Acercaré pueblos con mis manos, diré a todos muy temprano que soy del sur,
si, del sur. Estiraré penínsulas,aprovecharé cuestas, y en trozos de mapa clavaré mis destinos.

Iré como siempre alerta,
despierto,
buscando,
sin mas,
abierto.

(Jtown)